
- Así lo aseguró la ONU con motivo del Día Internacional de Residuos Cero, celebrado el pasado 30 de marzo, incidiendo en la necesidad de actuar en el sector de la moda y los textiles para aminorar su impacto ambiental, económico y social
- Cada año, el sector textil produce entre el 2% y el 8% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, y utiliza 215 billones de litros de agua, el equivalente a 86 millones de piscinas olímpicas
Cerceda, a 1 de abril de 2025.- El pasado domingo, 30 de marzo, se conmemoró el Día Internacional de Residuos Cero bajo el lema “Hacia cero residuos en la moda y los textiles”, enfatizando así la necesidad de actuar en este sector para reducir la producción de desechos y promover soluciones circulares.
El rápido crecimiento de la producción y el consumo de textiles está superando los esfuerzos de sostenibilidad en el sector, lo que genera graves impactos ambientales, económicos y sociales. La producción de ropa se duplicó entre 2000 y 2015, y se generan 92 millones de toneladas de residuos textiles a nivel mundial (un camión de ropa por segundo). Cada año, el sector textil produce entre el 2% y el 8% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, y utiliza 215 billones de litros de agua, el equivalente a 86 millones de piscinas olímpicas.
Como consumidores, podemos contribuir a aliviar esta situación alejándonos de la moda rápida e invirtiendo en ropa duradera y de alta calidad, que no solo conserva recursos, sino que también respeta los enfoques tradicionales de sostenibilidad. Si duplicáramos el número de veces que usamos una prenda, reduciríamos las emisiones de gases de efecto invernadero en un 44%
El ámbito privado debe asumir su responsabilidad diseñando productos duraderos, reparables y reciclables, a la vez que adopta modelos de negocio circulares que frenen la contaminación química, reduzcan los volúmenes de producción, utilicen materiales sostenibles y contribuyan a la recuperación de la biodiversidad. La innovación y la rendición de cuentas deben guiar las estrategias empresariales.
En este sentido, los gobiernos desempeñan un papel fundamental al aplicar esquemas de Responsabilidad Extendida del Productor (REP), regular los productos químicos nocivos, invertir en infraestructura de reciclaje e incentivar modelos comerciales sostenibles para impulsar la transición hacia una economía circular.
A nivel global, los hogares, las pequeñas empresas y los proveedores de servicios públicos generan entre 2.100 y 2.300 millones de toneladas de residuos urbanos al año, desde envases y aparatos electrónicos hasta plásticos y alimentos. Sin embargo, los servicios globales de gestión de residuos no están preparados para gestionar esta situación. Un total de 2.700 millones de personas carecen de acceso a la recogida de residuos y solo entre el 61% y el 62% se gestionan en instalaciones controladas.
Fuente: ONU
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